Mostrando entradas con la etiqueta NIQAB. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NIQAB. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 30

EL NIQAB Y LA SENSACIÓN DE VIVIR ENCERRADA.



Ayer tuve mi 1ª experiencia con Burka o mejor dicho, con Niqab (vestimenta tipo disfraz de fantasma q deja los ojillos al aire).


No fue intencionadamente sino por imperativo sanitario, teniendo que endosarme el atuendo verdecillo a la entrada de una habitación en el hospital, para cuidar a un enfermo aislado.

Y después de esta experiencia religiosa – nunca mejor dicho – sólo pido una cosa a propios y extraños: que no me vengan con milongas del tipo "la mujer islámica se siente bien llevándolo, que es tradición, que es religión, que es su decisión" porque eso es una grandísima imbecilidad.

Llevar ese atuendo "cubrelotodo" es asfixiante, agobiante e incómodo. Llegar a creer que un ser humano puede vivir sepultado entre hilos es del todo desquiciante. Que ellas mismas se auto convenzan de que es un derecho de la mujer islámica es, a mi juicio, una muestra más del aislamiento al que están sometidas esas mentes. Es sencilla y puramente, ostracismo. Confinamiento de manos de los hombres que conforman y estructuran sus vidas: primero padres, luego maridos y finalmente su propia carne, sus propios retoños. Crueldad, de generación en generación, para martirizar a quienes se entregan en cuerpo y alma con una única finalidad vital: servir al varón.

Es en definitiva, un verdadero HORROR y estuve durante 4 eternas horas, disfrazada, sofocada, sufriendo la prisión y preguntándome cómo diablos es posible que puedan soportarlo día tras día, semana tras semana, mes tras mes.

Ahora comprendo, más que nunca, que muchas de estas pobres mujeres se decanten por encerrarse en casa y no salir en años. Por lo menos se sentirán libres. A pesar de tener la movilidad limitada entre cuatro paredes son PERSONAS hacia adentro. PERSONAS. Se sentirán entes con vida incluso bajo el yugo. Incluso enjauladas de por vida. PERSONAS.

Y soy capaz de entender esa decisión porque esa SÍ que es una postura racional, dura y dolorosa, propia de mujeres pero tomadas con raciocinio. Porque para ellas será preferible el enclaustramiento voluntario a las cárceles de paños y telas impuestas por los extremismos islámicos, que a todas luces suponen una DEGRADACIÓN y una CRUEL CONDENA.

Pepa González

Entrada destacada

Escritura Emocional, la escritura que cambiará tu vida

¿En ocasiones desearías que tu vida fuera más fácil y disponer de herramientas para hacerlo real? ¿Sientes que eres de esas persona...