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Mostrando las entradas etiquetadas como Pepi Díaz

Felicidades Madre.

Ayer, desde la oscuridad de la madrugada, un quejido sordo me empujo hacia fuera del país de los sueños. Espero que no fueras tú, madre.
Ayer, con el sonido hondo y penumbroso de un lamento audible, te imaginé a mi vera, mirándome y lamentándote aún por la partida. Espero que no fueras tú, madre.
Ayer, mientras el duermevela reinaba en toda tu casa y las sombras se entregaban al descanso, te sentí deambular nerviosa como queriendo poner orden en el caos reinante. Espero que no fueras tú, madre.


Hoy día martes, once de octubre, soplaríamos velas si anduvieras por casa. Te compraría los bizcochos lustrados con azúcar o te haría un keke de sabores a vainilla. Habría botellas de refrescos de sabor a naranja o mejor, con aromas a limones. Te llevaría algún brillante broche que portara perlas o quizás, un suave foulard de los tonos de la tierra. Hoy, tu cumpleaños, se celebraría con alegría, con cariño, con algún que otro rifi y rafe y con risas. Siempre rememorando risas.
Hoy, en el mes de la…

A Pepi Díaz, porque lo tenía pendiente.

Madre decía que se iría antes que Padre pero... no fue así.


Decía que se marcharía por causa de algún padecer, con certeza del corazón, escuchando la radio, sentada en cómodo sillón, tranquila y en calma, sin un mal dolor pero... no fue así.

Decía que las mujeres de su casa, de su casta, se despedían ancianas y en hora oportuna. Nunca con quejas, nunca incomodando.

Justificaba ese empeño de marchar antes que Padre por lo indiferente del talante de éste y lo temperamental del carácter de ella. A pesar de estar siempre riendo, aunque pareciera que nada le podía ocasionar mortificación, la procesión siempre la tenía por dentro. Siempre muy dentro.

Decía que no la despedirían afligida y postrada porque el sufrir no era parte de su naturaleza. Ella no servía para mártir. Nunca se apuntó a víctima. Que se alejaría sin ruidos, sin estridencias.
Decía también Madre, como buena conocedora de fármacos y remedios, que siempre habría pastillita oportuna para evaporar dolencias porque sufrir era i…