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DIEGO EL CIGALA

Ramón Jiménez Salazar - El Cigala.  Lo de Diego es el fruto de una disputa familiar en la misma pila bautismal y lo de Cigala se lo pusieron los hermanos Losada -y no Camarón, como se dice- en una de sus primeras giras. Nace en el frío diciembre de 1968 en Madrid. Su madre, Aurora, hermana del gran maestro Rafael Farina, no se dedicó profesionalmente al cante pero los que la escucharon tienen bien guardado su eco flamenco. Su padre, andaluz, José de Córdoba, se ganó la vida en tablaos. Dieguito pasaba los días corriendo detrás de una pelota, pero cuando oía cantar lo dejaba todo para escuchar. Con apenas doce años, gana el primer premio del Certamen Flamenco Joven de Getafe y un premio en el concurso de TVE "Gente Joven". Pronto empieza a cantar para el baile solicitado por artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya, Manolete, Farruco, Manuel Camacho o El Güito, entre otros. 
Músicos como Camarón, Tomatito, Gerardo Núñez o Vicente Amigo van reclamando la colaboraci…

Boleros en Triana.

Fue amor a primera vista. 
Él desde su banco de madera. 
Yo desde el otro lado de la calle.
Preguntó: 
¿¿¿Qué te canto??? 
Y yo le dije: por favor...un bolero y allí se arrancó con 


Sinnnnn tiiiii no podréeeeeeee vivir jamássssssssssssss... 


Y tuve que solicitar inmortalizar el instante. 
Manuel es su nombre. Canario. Setenta y cinco años. Músico callejero. Ese es su oficio y su sustento. Un pañuelo de cuadros en el suelo. Un asiento en la Calle Triana. Una hermosa sonrisa y mucho talento para aguantar el frío y para soportar durante horas el olvido de las gentes que aún pasando a su vera...no lo ven.
Canta bien. Bueno, más que bien, con sentimiento. Su voz es dulce. Sus ojos dos esmeraldas dañadas por la vida y mucho arte en esas manos....mucho arte.

Gracias Manuel por ese minuto de felicidad escuchando tu cántico.
Porque, al fin y al cabo, la vida es justo eso, notas de música en una mañana de lluvia contemplando un verde prado en unos ojos ajados por el tempo.

Gracias.