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Mostrando las entradas etiquetadas como carezza

SEA.

De puntillas sobre la bruma

mi vida toda se evapora.

De puntillas, silencioso y ligero,

se deshace el sueño sin demora.



Se enfrentan, con mirada fija y oscuridad profunda,

tus reclamos, mis latidos.

Palabras derramadas.

Cada roce, llama punzante.
Febril sentir, huérfana agonía.

Entregada y amarrada, la pena es honda.



Y a barro de vueltas las verdes olas.

A tierra reseca y polvo malsano.

A avispero en desabrigo,

amortajado, ahogado.

Entre osamentas y ennegrecido pantano.

A tortuoso vuelo de despellejada ave

portadora de alas de madera quebrada.



Arqueando el cuerpo quedo.

Esquivo vértices y costas.

En ovillo el alma, los silencios,
los besos, las ganas.

Enterrado en pozo lo que iluminó

unos días, unas horas,

bajo hechiceras lunas de fragancia y plata.

Embestida, dañada, ensangrentada

y de retorno

tu confirmación, baladí consuelo.

Fue todo.

Y fue Nada.



De puntillas

El Sueño

El Silencio

Ligero

Todo tú

Bruma

Se evapora.







AL OTRO LADO SEGUIRÉ

No respiro.
Un día quedé huérfano.
Desde ese aciago día, no respiro.
Desde que no me ronda, no respiro.


Júrame que podré vivir sin aire lo que me resta de vida.
Prométeme que un día volverá a sentir este corazón de cera fría.
Dame tu palabra.
Asegúrame que podré respirar tierra, algún día.

Júrame que allá, al otro lado de mi vida, seguiré encendido.

Que siempre me mantendré enloquecido.
Júramelo, porque hoy siento con tanta fuerza su falta que no respiro.

No respiro, no respiro.
Respirar no lo consigo.
Te lo ruego, júramelo.


Inundación

Injusta letanía. Malditos estos lloros que caen impacientes sobre tierra quebrada.
Ojalá en alguna hora moribunda allá donde tú mores la lluvia inunde tus ojos y me notes.

MANOS PEREGRINAS

Mis manos

Que rozan, aprietan, mortifican, sofocan

Mis manos

Las tuyas



Como ideas que vagabundean donde los vientos de abril



Mis manos

Que amontonan, acarician, calman, destrozan

Mis manos

Las tuyas



Como intento de traición y daño vil



Mis manos

Que sujetan, moldean, tientan, malogran

Mis manos

Las tuyas



Como futuros inexistentes que nacieron en verde y se tornaron frío añil



Tus manos, las tuyas, esas manos.

Vida, inicio, amanecer, aroma, muerte, dicha



Dolor, tus manos.





La guarida.

Dentro lo sigo sintiendo.
Tras los muros resquebrajados por el olvido
se mantiene su figura aún presente.

Cercano al viento incansable
y su cantinela de noches húmedas
se perpetúa el aliento de aromáticas mentiras.

En las apagadas cicatrices frías
continúan danzando mortecinos ecos
del más grande y despiadado sentimiento.

Se resisten a abandonarme malsanos fulgores,
cadencias de un padecer crónico,
como pedregales en desértico nidal.


Marejadas de Ahogos.

Mareas bravas de oscuras aguas y fisuras Tempestades lluviosas de memorias y amores Remolinos de suspiros y abrazos arrulladores Tormentas interiores de sollozos y ataduras
Acantilados abruptos de pedregales y quiebras Rocosas verdades de anquilosados temores Costeros finales de apasionados dolores Escarpados adioses de agonías y tinieblas
Náufragos silenciosos deshojando pétalos de torturas Ánimas en vuelo deseosas de calores Solitarios taciturnos aferrados a amargores Amantes en exilio ahogando invisibles y proscritas ternuras

LanzaLetra

MI TIERRA
Paisaje negro de LAPILLI De Palmeras viudas y fuertes VENTOLERAS  De Verdes brillantes y paredes ENCALADAS  De Cielos luminosos y vivas MAREJADAS De Volcanes CALLADOS Mi TIERRA
pG




Un presente